Promesa a mí mismo
Una persona que me conoce muy bien, me dijo que debía aprovechar mi talento para escribir. Creo que me sobrevalora en ese aspecto, pero, debo decir que tengo la espinita clavada de culminar con éxito una gran historia de mi puño y letra. Empecé una novela cuya idea nació cuando contaba con tan solo 15 años. La abandoné con 47 páginas. No me estimulaba, supongo. Además en bastantes aspectos me recordaba al Señor de los Anillos, lo que nos habrá pasado a todos los que hemos emprendido la misión de escribir una novela fantástica.
Más tarde comencé junto al escritor que se encuentra tras el perfil de http://zarkoonly.wordpress.com/ un proyecto a medias. Éste prosperó más aún y nos encontramos en dos terceras partes de la novela, con unas 190 páginas. Supongo que más tarde o más temprano la retomaremos.
Sin embargo, sigo con ese gusanillo de crear algo grande. Una historia de esas que al terminar de leerla, te das cuenta de que en el futuro echarás de menos seguir la estela de sus personajes, sus pensamientos, su destino. Por eso hoy me propongo que en el futuro debo darme el placer de elaborar una gran idea y, además, ponerle el broche final de una vez por todas.
10 diciembre 2011 a 1:57
Porque el Señor de los Anillos nos marcó a todos. Por su historia, sus personajes y sus historias, el estilo, los objetos, y la magia tras los colores. La música. No podría describir exactamente qué nos marcó, pero nos marcó.
A mí por lo menos. Todo lo fantástico que consigo imaginar acaba pareciéndose a El Señor de los Anillos. Claro que con mi cultura asiática, acaban saliendo cosas pintorescas…
Te leo cuando puedo. Me inspiras. Me gusta como escribes, no porque escribes bien – que también -, sino porque lo haces con la naturalidad de un buen escritor. Hay una sinceridad familiar en tus palabras que transmite cierta calidez.
Y porque debía escribirte un comentario. Porque me siento en parte identificado, y porque simplemente debía escribirte un comentario. De nada sirve alargar el inevitablemente momento…
Pero no todo es El Señor de los Anillos; hay más historias ahí afuera. O eso creo.
¿Podremos librarnos de la experiencia…? (Y de su efecto de prefijar ideas en nuestra mente)
11 diciembre 2011 a 20:01
Bueno Eonyr, me siento realmente halagado. Esto no es más que un pequeño blog en el que me gusta compartir pequeñas historias que pasan de repente por mi cabeza. No tiene mayor repercusión que el mero entretenimiento. Por eso siempre me sorprende encontrar un comentario de este tipo.
Espero que nunca te canses de entrar en esta página, y si me dices alguna historia tuya que te guste compartir, cuenta con que la leeré. Un saludo camarada escritor